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El fútbol y los niños
November 21, 2000

Si uno pasea por cualquier suburbio de los Estados Unidos un sábado por la mañana, se encontrará con una escena repetida: cientos de chicos y jóvenes jugando al fútbol en los parques y baldíos. Este deporte no es únicamente uno de los más populares en todo el mundo, también es uno de los que crecen más rápidamente en los Estados Unidos.

Pero a mayor cantidad de chicos jugando fútbol (el llamado "soccer", en inglés), mayor es la cantidad de lesiones, especialmente en las piernas y en los pies. Según los especialistas, el pie en crecimiento y el tipo de zapatilla que se usa tienen mucho que ver con estas lesiones.

Una realidad dolorosa

De acuerdo con el Encuesta Nacional de Participación en el Fútbol (National Soccer Participation Survey), cerca de 14 millones de chicos entre los 6 y 17 años jugaban al fútbol en 1998. Esto significa que son más los que juegan al fútbol que los que optan por el baseball. Con tantos jugadores, no sorprende que aumenten las lesiones. El año pasado, fueron tratados más de 200 mil jóvenes de menos de 15 años por problemas tales como esguinces y torceduras (información del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) (Centers for Disease Control and Prevention).

Chelsea Metz ha jugado al fútbol desde que tenía cinco años. Pero una lesión que afecta a muchos jugadores de fútbol entre los 9 y los 12 años, la ha dejado casi afuera de cualquier deporte.

"Sentí un gran dolor justo en el borde del talón. Después de cinco minutos, no pude correr más y me tuve que ir", cuenta Chelsea.

La niña pensó que se había lesionado por no hacer suficiente entrenamiento. Pero el médico le dio una razón diferente. "Lo que creemos es que el zapato que usa la niña no es el adecuado para el deporte que practica", señaló John Walter, médico especialista en pie y profesor de podología en la Universidad Temple.

Aquiles es el punto débil

Lo que Chelsea tiene es lo que en medicina se denomina epifisitis del calcáneo, o enfermedad de Sever. Se trata de una inflamación en el centro de crecimiento en la parte de atrás del hueso del talón. Cuando el pie crece, los huesos a menudo crecen más rápido que los músculos y tendones, provocando una tensión que hace que el talón se vuelva menos flexible. Esto a su vez provoca una presión en la base del talón, que es lo que Chelsea siente. Por su parte, el doctor Walter, acostumbrado ya a ver un aumento de esta lesión en cada primavera y verano, dedujo que podría estar relacionada con el fútbol.

Para determinar exactamente qué hacía que estos chicos se quejaran de lo mismo, el doctor Walter filmó a un grupo de 36 en edades entre los 8 y 11 años, mientras jugaban al fútbol. Los chicos estaban calzados con zapatillas, algunas de ellas con protuberancias en la suela y otros con suela simple. Walter les colocó un sensor llamado F-scan para estudiar las posiciones del pie y los puntos de presión durante la carrera. El estudio fue financiado por el American College of Foot and Ankle Orthopedics and Medicine, y la compañía Nike contribuyó con las zapatillas.

Los resultados mostraron que las zapatillas con clavijas ponen más presión en la parte posterior del pie. El análisis del video, cuadro por cuadro, mostró que a los chicos les llevaba más tiempo y esfuerzo elevar los talones durante la carrera si llevaban zapatillas con protuberancias, y que 26 de ellos tenían una posición de "talón negativo", lo que significa que el talón quedaba en una posición más baja que el resto del pie. (Se supone que las zapatillas con protuberancias en la suela tienen mejor "agarre", pero por esta razón, justamente, también hacen que sea más difícil mover el pie con soltura, una vez que está apoyado en el piso).

"Cuando el talón hace contacto con el suelo, la fuerza y el incremento del peso del cuerpo es sustancial, lo que hace que el talón se hunda en el suelo más que la parte de adelante. Esto crea lo que llamamos "talón negativo", o sea que la parte de atrás del talón está más abajo que la parte de adelante cuando todo el pie está apoyado."

Esta sobrecarga hace que se inflame el centro de crecimiento del talón, cuya osificación completa se produce recién entre los 8 y los 16 años. El problema se exacerba si el niño continúa jugando a pesar de los dolores. Los expertos dicen que el dolor del talón es el problema más común de los jugadores de fútbol entre los 9 y los 12 años, pero que la enfermedad de Sever no causa deformaciones o consecuencias serias a largo plazo.

Con el pie derecho

Recomendaciones para jugar al fútbol

•Asegúrse que el niño usa la indumentaria apropiada, especialmente zapatillas para fútbol

•Insista para que el niño haga calentamiento antes de jugar

•Evitar que el niño siga jugando si siente dolor. Ver al médico ante cualquier lesión.

•Asegurarse que el niño sigue las instrucciones y reglas del juego. El entrenador debe estar al tanto de las potenciales lesiones y riesgos.

•Diviértanse. Que el niño no esté pensando sólo en ganar.

Cortesía del CDC

¿Qué hay que hacer entonces si el niño se queja de un dolor en el talón? Muchos padres no lo saben, y terminan por hacer oídos sordos. El doctor Walter dice que los niños aprenden desde pequeños a soportar el dolor, pero que esto no debiera ser así. Si se trata del talón, el remedio es sencillo.

Simplemente con elevar el talón se puede lograr un alivio, si el dolor es menor. Si en cambio la lesión se más seria, pueden necesitar otro tipo de zapatilla. Si se hace imposible de soportar, deben dejar de jugar y descansar los pies.

En el caso de Chelsea, el problema se solucionó agregando una almohadilla en el talón. Pero ella además tiene algo que agregar: "Cuanto más se esfuerza uno por seguir jugando, más aumenta el dolor. Y si eso hace que uno tenga que dejar de jugar para siempre, es mucho peor que si hay que dejar un sólo partido."

Otros sitios de interés:

The Evaluation of Cleated Shoes with the Adolescent Athlete in Soccer (Este es el estudio del Dr. John Walter. Está en inglés)

Soccer safety info from the CDC (en inglés) Información sobre seguridad en el fútbol, provista por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades.

American Academy of Pediatrics policy statement on safety in soccer (en inglés) Seguridad en el fútbol. Información provista por la Academia de Pediatría de los Estados Unidos

U.S. Consumer Product Safety Commission (en inglés) Comisión de seguridad de productos para el consumidor

The Institute for Preventative Sports Medicine (en inglés) El Instituto de la Medicina Preventiva en el Deporte

National Youth Sports Safety Foundation (en inglés) Fundacion de los Estados Unidos para la Seguridad Juvenil en el Deporte

American Youth Soccer Organization (en inglés) Organización Juvenil de Fútbol (Soccer) de los Estados Unidos

Soccer Association for Youth USA (en inglés) Asociación Juvenil de Fútbol (Soccer) de los Estados Unidos

Por Jill Max






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